¿Listo para encarnar al Mercader? Aprende a negociar en el combate hacia fuera.

¿listo para darlo todo en los últimos pasos que nos quedan en este viaje? Faltan muy pocas escalas para que lo concluyamos. Si lo recuerdas días atrás te comenté que recorrer este camino hacia tu interior requeriría de ti que encarnases cuatro personajes, es por esto que le ha llegado la hora de interpretar su papel al Mercader.


Si te forjarte, entrenándote hábilmente, como un buen Guerrero y pusiste en orden dentro de ti todo lo que debías trascender desde las limitaciones de tu "Yo" centrando tu atención en el combate hacia dentro, ahora, para consolidar tu aprendizaje tendrás que aprender a entrelazar, aprovechar, defender y expandir en tu entramado diario, lo que obtuviste con la ayuda del entramado universal-energía extra, que anteriormente te enseñe a ubicar.


Esto se logra aprendiendo el arte de la negociación y poniendo en práctica una serie de estrategias y tácticas. Cuando dos personas interactúan dirigirá la negociación aquella que logre "escuchar" antes la idea oculta tras la imagen de aquello por lo que negocian. Dirigirá el proceso aquella que desvele antes qué es aquello que se quiere alcanzar en realidad por la otra parte. Y se llevará el gato al agua aquella que apoyándose en la escucha activa sea capaz de introducir antes en su discurso un factor diferencial - palabras con las que hace su ofrecimiento, que incline la balanza a su favor.


Te pongo un sencillo ejemplo para explicarme mejor. Imagina que estas interesado en que te elijan para trabajar quedándote al cuidado de unos niños y que en el transcurso de la entrevista que te esta realizando la mama de los mismos detectas al escucharla que si bien necesita de esta ayuda dada su jornada laboral, tiene miedo de que se la cuestione como madre por requerirla. En tu discurso podrías comentarle que estas habituado a ocuparte de hijos de madres trabajadoras tan ocupadas como ella y que de sobra conoces el hándicap que supone para estas madres conciliar la vida familiar y laboral por lo que contigo puede respirar aliviada. Al hacerlo tu factor diferencial es saberte poner en su piel para que se sienta valorada y comprenda que al menos tú no la cuestionas y lejos de hacerlo la apoyas entendiendo que tiene más roles que el de madre.


Ahora bien, ojo aquí, porque dada la ausencia de valores por los que se rige nuestro yo es importante a la hora de definir nuestro factor diferencial, no caer en la tentación de mentir con respecto al mismo. Esta tenue línea roja por desgracia con bastante frecuencia es traspasada en las negociaciones que transcurren en el ámbito de los negocios. Y si ya sabes como acaba la historia cuando por ejemplo mientes con respecto a las ventajas de uno de tus productos y eres descubierto por tus consumidores, actuando como un mercader en las negociaciones que te lleven hacia el objetivo que persigas, va a ocurrir lo mismo. Recuerda siempre que este camino requiere de mucha honestidad y que habrá que serlo a todos los niveles. Al igual que soy honesto conmigo, debo serlo con los demás. Es más, podría engañarme por mucho tiempo a mi y a los demás pero va a resultar complicado que engañes a la energía que debe asistirte y sin ella, más allá de los límites de tu "Yo" no vas a llegar. Buen día.