¿Qué es lo que piensas cuando crees que piensas? Este sencillo ejercicio te ayudará a comprobarlo.

Al hilo de la reflexión anterior, en la que comentaba como nuestro inconsciente albergaba diferentes capas o niveles de pensamiento, para ayudarte a que lo compruebes... Y de paso... Tomes consciencia de la maraña de ideas que alojas en tu mente sin casi darte cuenta, por quedarte a un nivel muy superficial cuando analizas tus pensamientos, es para lo que te voy a proponer un sencillo ejercicio. Si de verdad estas interesado en poner orden en el caos de la idea, cuanto antes comiences a romper los condicionamientos desde los que una mente que carece de disciplina opera, antes comprenderás que dicho proceso requiere de práctica, de entrenamiento... Si quieres ver resultados y avances, por muy perezoso que sea nuestro ego y por muchas resistencias que nos ponga, ¡Que nos las pondrá! detenerse a realizar ejercicios de este y otro tipo es un paso inevitable del proceso para poner en orden tu mente. ¡Así que vamos allá!


Con los ojos cerrados para concentrarte mejor, realiza una pequeña búsqueda mental de aquellas situaciones de tu vida que aún supongan un conflicto para ti y te causen algún tipo de preocupación. Al analizarlas, una a una, haz hincapié en enumerar minuciosamente todos los objetivos que te gustaría alcanzar en los desenlaces de las mismas. Intenta abarcar tantos diferentes desenlaces como honestamente se te ocurran, aún cuando algunos de ellos no parezcan estar directamente relacionados con la situación, o, lo que es más, ni siquiera parezcan tener nada que ver con ella. Puedes tomar como modelo la siguiente afirmación "Lo que me gustaría que ocurriese en relación con............ Es que........ Y que........ Y que........ etc, sucediese".


Si haces el ejercicio correctamente, te darás cuenta muy pronto de que tienes varios objetivos en mente como parte de ese resultado que deseas y de que estás exigiendo de cada situación un gran numero de cosas que no tienen nada que ver con ella. Te percatarás asimismo de que muchos de tus objetivos son contradictorios, que no tienes un resultado concreto en mente. Y notarás como tu mente divaga de un pensamiento a otro por mucho que trates de enfocarte en el ejercicio. ¡Harás consciente qué es lo que piensas en verdad cuando crees que piensas! ¡Comenzarás a hacer consciente el caos!... ¡Y estarás dando los primeros pasos para autoconocerte mejor desde la disciplina mental que tu ego tanto rechaza!