Los terapeutas también somos personas: hay veces en las que necesitamos sentir el calor humano.

Desde que me pude al frente de CONCIENCIA-T hace ya algunos años, muchos de vosotros me habéis conocido en mi faceta como psicóloga. Una terapeuta más de las muchas que pueden encontrarse en las redes, y una que, desde la más sincera humildad, aceptó aquel reto con el único propósito de ayudar a otras personas en sus procesos de sanación personal. Aunque dicho propósito me haya brindado muchas críticas por mi extrema habilidad a la hora de tirarle amorosas granadas de mano sobre todo al ego espiritual… :) :) :)


Ahora bien, muy pocos son los que conocieron o conocen en realidad a la persona. Tan humana, frágil y vulnerable como el que más. Tan susceptible a caer en las garras del miedo y la desesperación como cualquier otro cuando su ego se le pone bravo. Y antes os decía “desde la más sincera humildad”, porque una de las mayores lecciones que me dio la vida en el pasado fue la de mostrarme que mi bagaje académico y profesional como psicóloga, no me eximía ni de lejos de caer en la tan temida “noche oscura del alma”.


Yo que me creía inmune a todo, tuve que tomar de mi propia medicina: ¡Cuando la vida me puso a prueba suspendí el examen! Y, no me quedó otra que reconstruir mis pedacitos uno a uno lo mejor que supe y pude. Y si bien, besar el suelo de la realidad de aquel modo no fue algo que nunca me asustara reconocer, lo que nunca me atreví a compartir es cómo viví a nivel personal aquel viaje hacia el interior de mi psique en detalle, cuáles fueron los factores que detonaron mi descenso a los infiernos y cómo logre resurgir de mis cenizas, resucitando, tras toparme de frente con la muerte simbólica de mi ego y el vacío existencial que le sigue.


Mi historia, como estoy segura que lo es la de muchos de vosotros, fue dura, complicada y hasta cruel en muchos aspectos… Durante muchos años creí que no encontraría la salida para revertir la situación porque mi vida y esto es literal… quedó destruida a todos los niveles, no hubo un área en la que la destrucción y el caos no fuese la tónica imperante y comenzar desde cero dejando atrás todo tu mundo conocido no siempre es fácil, sobre todo si tu única compañía es el miedo. Pero por suerte para mí, el cielo al clamé en busca de ayuda en mis horas más bajas, atendió milagrosamente mi petición. Poniéndome en sus manos logré renacer como el espíritu libre que siempre fui sanando mi pasado, por eso es que me atrevo a compartiros muchas de las cosas que aprendí recorriendo aquel camino.


Y si mi compromiso con el cielo sobre ayudar a futuro a otras personas a sanarse si yo encontraba la forma de hacerlo en mí, es algo que creo que nadie podrá dudar que sigue más firme que nunca, ha llegado el momento a su vez de que atienda otros dos compromisos a nivel personal tan importantes como este primero. En el punto más oscuro del camino le di mi palabra al único ser que se mantuvo a mi lado antes de verlo partir, de que cuando me recuperase del todo me vería desde dónde se encontrase, sanada por completo, para que su alma por fin pudiese descansar en paz. Le prometí que dejaría de guardar silencio demostrándome al hacerlo que, si bien los maestros que la vida me trajo para enseñarme sus lecciones lograron arrebatarme todas las expresiones vitales de mi antiguo yo, no pudieron anular mi verdadera esencia. Mi verdadera naturaleza lejos de quedar devastada y anulada, como era el objetivo, emergió más fuerte que nunca. Una parte de mí que, por haber perdido el miedo, está lista para poner todas las cosas en equilibrio sin avergonzarse por nada al hacerlo.


Os abro mi corazón, compartiéndoos esto, porque coincidiendo con el lanzamiento de mi último trabajo literario, el próximo 8 de marzo he concedido una entrevista en Mindalia Televisión, desde la que podréis conocer esta vez a la persona. Por lo importante que es este paso para mí de cara a concluir mi sanación, me gustaría sentir esa tarde vuestro calor. ¡Ahora soy yo la que os necesita para sentirme arropada! Cuando en el pasado conté mi historia en mi entorno más cercano en busca de ayuda nadie me creyó, aun así, estoy dispuesta a contárosla a vosotros ahora, porque estoy segura de que haciéndolo podré ayudar a muchas personas a que se liberen de la misma tela de araña que durante años me mantuvo confinada en una celda invisible. Os espero en el directo a todos los que hayáis comprendido que dar y recibir es lo mismo.

https://www.mindaliatelevision.com/08-03-21-liberate-del-dano-psicologico-y-aprende-a-superarlo-entrevista-a-ma-de-la-palma-ruiz/